VINILO SAVAGE GEAR SANDEEL V2 WEEDLESS 11,5 CM - 22 GRS
Modelo:
SANDEEL V2 WEEDLESS 11,5 CM - 22 GRS
7,60 €
El VINILO SAVAGE GEAR SANDEEL V2 WEEDLESS 11,5 CM - 22 GRS tiene un movimiento muy natural en el agua, tanto si lo recogemos linealmente, como si lo hacemos con movimientos en dientes de sierra. Este natural movimiento, es posible gracias a su blanda textura y al montaje con anzuelo Texas. Otra de sus principales características , es que en su interior contiene una pequeña ampolla con bolitas, lo que provoca un sonido ratlin muy atrayente para los depredadores. Dispone de una carta de colores muy acertada con acabados super realistas.
Los nombres potera, jibionera y pajarito se utilizan muchas veces para referirse a señuelos destinados a pescar calamares, sepias y otros cefalópodos, aunque el uso de cada término cambia según la zona y el tipo de señuelo. Al comprar una jibionera conviene fijarse más en su tamaño, peso, velocidad de hundimiento y forma que únicamente en el nombre con el que se comercializa.
Las poteras 2.0 y 2.5 resultan interesantes para chipirones, zonas poco profundas o cuando los cefalópodos están comiendo pequeño. Una potera para calamar de talla 3.0 es muy polivalente, mientras que las jibioneras 3.5 permiten trabajar mejor cuando hay más profundidad, corriente o buscamos ejemplares mayores. Conviene llevar varios tamaños y adaptarse a lo que encontremos ese día.
No existe un color que pesque siempre más. Con buena luz y agua clara suelen funcionar bien colores naturales, mientras que al anochecer, de noche o con agua tomada podemos probar rosas, naranjas, violetas, glow o acabados que destaquen más. Las mejores poteras para pesca de calamar son muchas veces las que nos permiten cambiar rápidamente de color hasta encontrar el patrón que está funcionando.
Indica cuánto tarda la jibionera en bajar por la columna de agua y es casi tan importante como su talla. Una potera de hundimiento lento permite trabajar zonas someras durante más tiempo, mientras que una jibionera deep o de hundimiento rápido ayuda cuando pescamos con más profundidad o corriente. Si pescas en fondos con muchos enganches, controlar el hundimiento también ayuda a perder menos señuelos y un salvapoteras puede resultar útil.
No necesariamente. Para chipirón suelen utilizarse poteras pequeñas y ligeras, mientras que para calamares mayores podemos subir a tallas 3.0 o 3.5. Una potera para calamares más grande lanza mejor y trabaja con más estabilidad cuando hay mar o corriente, pero puede resultar excesiva si estamos pescando ejemplares pequeños dentro de un puerto.
Las poteras artesanas tienen muchos seguidores porque ofrecen acabados, colores y comportamientos diferentes a los modelos industriales. Algunas de las mejores poteras artesanas están pensadas específicamente para determinados escenarios o formas de pescar. No sustituyen necesariamente a las jibioneras comerciales: lo más práctico es llevar varios tipos y dejar que los calamares decidan qué funciona ese día.
Existen muchos tipos de señuelos de pesca y cada uno está pensado para trabajar de una forma distinta. Entre los más utilizados están los minnows, paseantes, vinilos, jigs y cucharillas. Para elegir bien no basta con buscar un señuelo que imite a un pez: hay que tener en cuenta la especie, la profundidad, el estado del mar y el tipo de pesca que vamos a practicar.
No existe un único señuelo artificial que funcione para todas las especies. Para lubinas se utilizan mucho minnows, paseantes, vinilos y jigs; para especies que comen cerca del fondo funcionan bien determinados vinilos y jigs. Lo más práctico es elegir los señuelos para pescar teniendo en cuenta qué peces hay en la zona y a qué profundidad están comiendo.
Los señuelos duros, como minnows o paseantes, mantienen una forma y una natación muy definida, mientras que los señuelos blandos, especialmente los vinilos, ofrecen un movimiento más flexible y natural. Ninguno es mejor en todas las situaciones. Tener peces artificiales de distintos tipos permite cambiar de presentación cuando los peces siguen el señuelo pero no terminan atacándolo.
El tamaño del señuelo debe guardar relación con el pez pasto presente en la zona, las especies que buscamos y las condiciones del mar. Cuando hay peces pequeños puede funcionar mejor reducir el tamaño; con mar movido o cuando necesitamos lanzar más lejos podemos recurrir a señuelos de mayor peso. Llevar varios tamaños permite adaptarse sin cambiar todo el equipo.
Con agua clara y buena visibilidad suelen ser una buena opción los colores naturales que imitan sardinas, lanzones u otros peces pasto. Con poca luz, agua tomada o espuma podemos probar colores más visibles, blancos, chartreuse o acabados llamativos. En pesca con señuelos conviene probar colores diferentes porque la respuesta de los peces puede cambiar incluso durante la misma jornada.
Para calamares y sepias se utilizan señuelos específicos conocidos como jibioneras, poteras, egis o pajaritos. Los hay de distintos tamaños, colores, pesos y velocidades de hundimiento. Para chipirones suelen utilizarse modelos más pequeños, mientras que para calamares de mayor tamaño o zonas profundas podemos aumentar la talla y el peso del señuelo.
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